¡Aprende idiomas de forma natural con contenido fresco y auténtico!

Temas populares
Explorar por región
El nuevo proyecto de ley antimonopolio de Nueva Zelanda debilita la aplicación al permitir recursos voluntarios y fusiones aceleradas, lo que plantea preocupaciones sobre el poder de las empresas y la protección del consumidor.
El Proyecto de Enmienda de Comercio (Promoción de la Competencia y Otros Asuntos) de Nueva Zelanda se enfrenta a críticas por debilitar la aplicación de la ley antimonopolio al reemplazar las ventas obligatorias de activos después de las fusiones con remedios de comportamiento voluntarios no ejecutables. Un proceso acelerado de 45 días permite que la conducta comercial colaborativa continúe a menos que se bloquee, creando una brecha de "silencia es igual a consentimiento" que favorece a las grandes empresas.
El proyecto de ley carece de salvaguardas contra la colusión algorítmica y la fijación de precios predatorios, y concede amplias exenciones que pueden proteger a las empresas dominantes.
Los críticos dicen que refleja la influencia corporativa y no aborda los problemas de competencia sistémicos, instando a los legisladores a rechazar el proyecto de ley y buscar reformas más fuertes y aplicables para proteger a los consumidores.
New Zealand’s new antitrust bill weakens enforcement by allowing voluntary remedies and fast-tracked mergers, raising concerns about corporate power and consumer protection.